A pre­sente declar­ação de sol­i­dariedade ao povo chileno e pela restau­ração da democ­ra­cia e preser­vação dos dire­itos humanos, con­tra a vio­lên­cia, foi elab­o­ra­da pelos pesquisadores e pesquisado­ras do Cen­tro Inter­na­cional de Dire­itos Humanos de São Paulo, vin­cu­la­do à Cadeira San Tia­go Dan­tas, da Acad­e­mia Paulista de Dire­ito (CIDHSP/APD).

É dirigi­da à impren­sa, à sociedade civ­il, aos movi­men­tos soci­ais, às insti­tu­ições e ao gov­er­no.

O CIDHSP/APD con­tin­uará a acom­pan­har a situ­ação políti­ca do Chile, emitin­do boletins e novas declar­ações.

Leia a Declar­ação, a seguir, que está sendo divul­ga­da pela impren­sa inter­na­cional, a par­tir de hoje.

A Declar­ação foi fir­ma­da por todos os pesquisadores e pesquisado­ras do CIDHSP/APD (Núcleos I, II, III, IV, e V).

Leia tam­bém out­ras man­i­fes­tações da Acad­e­mia Paulista de Dire­ito a respeito da crise chile­na, nos links: apoio aos pro­fes­sores de dire­ito de uni­ver­si­dades chile­nas e crise chile­na.

 

La Cát­e­dra San Tia­go Dan­tas,

el Cen­tro Inter­na­cional de Dire­itos Humanos de São Paulo, vin­cu­la­do a la Cát­e­dra San Tia­go Dan­tas, de la Acad­e­mia Paulista de Dire­ito (CIDHSP/APD), y

los Inves­ti­gadores del CIDHSP/APD

Con­de­nan y se hacen parte de la denun­cia real­iza­da por difer­entes orga­ni­za­ciones chile­nas e inter­na­cionales por vio­la­ciones a los dere­chos humanos cometi­das por miem­bros de las fuerzas mil­itares y poli­ciales, en el mar­co de las masi­vas man­i­festa­ciones sociales que se pro­ducen en Chile por estos días.

El descon­tento social se ini­ció por un aumen­to del trans­porte públi­co, sin embar­go ha deriva­do en legí­ti­mas reivin­di­ca­ciones por trans­for­ma­ciones estruc­turales del actu­al mod­e­lo económi­co y políti­co del país. Como con­se­cuen­cia de la pri­va­ti­zación de la salud, la edu­cación, el sis­tema de pen­siones y recur­sos nat­u­rales, así como de los bajos suel­dos y el alto cos­to de la vida, la gran may­oría de la población chile­na enfrenta serias difi­cul­tades para man­ten­er nive­les de vida dig­nos. Asimis­mo, Chile mantiene la con­sti­tu­ción políti­ca aproba­da durante el rég­i­men mil­i­tar que vig­oró en el país des­de el 11 de sep­tiem­bre de1973 has­ta el 11 de mar­zo de 1990.

Ante los actos de vio­len­cia y la masivi­dad de las man­i­festa­ciones, el pres­i­dente Sebastián Piñera anun­ció el 18 de octubre pasa­do la apli­cación de la Ley de Seguri­dad Inte­ri­or del Esta­do, y en la madru­ga­da del 19 de octubre decretó Esta­do de Excep­ción Con­sti­tu­cional de Emer­gen­cia por 15 días en las provin­cias de San­ti­a­go y Cha­cabu­co y en las comu­nas de Puente Alto y San Bernar­do, medi­da que después se extendió a Ari­ca, Antofa­gas­ta, Tocopil­la, Cala­ma, Mejil­lones, Pozo Almonte, Copi­apó, Caldera, Val­lenar, Rancagua, Tal­ca, Chillán, Temu­co, Padre Las Casas, Val­divia, Puer­to Montt, Osorno, Pun­ta Are­nas y Puer­to Natales, además de las regiones de Coquim­bo y Biobío y de la Provin­cia de Iquique. El Esta­do de Emer­gen­cia en Chile establece un man­do mil­i­tar como Jefe de la Defen­sa Nacional para restable­cer el orden públi­co, a la vez que restringe la lib­er­tad de reunión y movimien­to de las per­sonas. Como con­se­cuen­cia, han sido desple­ga­dos efec­tivos mil­itares de las Fuerzas Armadas, de la Policía de Inves­ti­ga­ciones y de Cara­bineros de Chile. Estas medi­das no eran tomadas en el país por razones políti­cas des­de el perío­do de la dic­tadu­ra mil­i­tar.

En los últi­mos días se han cono­ci­do múlti­ples denun­cias por vio­la­ciones a los dere­chos humanos que se refieren a uso despro­por­cional de la fuerza; dis­paros efec­tu­a­dos en for­ma hor­i­zon­tal con­tra man­i­fes­tantes; deten­ciones ile­gales; desnudamien­tos y veja­ciones sex­u­ales a mujeres; tor­tu­ra y muerte. Tam­bién se reg­is­tran denun­cias por restric­ciones a la lib­er­tad de pren­sa, a man­i­fes­tarse pací­fi­ca­mente y por allanamien­tos. El Insti­tu­to Nacional de Dere­chos Humanos (INDH) de ese país ha infor­ma­do que, has­ta el 23 de octubre, había 1908 per­sonas detenidas, entre las que se cuen­tan menores de edad; 269 per­sonas heri­das por impacto de arma de fuego o por otro tipo de arma con­tun­dente; y 18 víc­ti­mas fatales. Sobre estas últi­mas, fal­ta infor­ma­ción ofi­cial del Ser­vi­cio Médi­co Legal sobre aque­l­los cuer­pos cal­ci­na­dos que han apare­ci­do en super­me­r­ca­dos saque­a­d­os. El INDH ha infor­ma­do la pre­sentación de 30 acciones judi­ciales, tres de ellas por vio­len­cia sex­u­al y 18 por tor­tu­ra, además de indicar que realizará una visi­ta al Regimien­to de Tejas Verdes para ver­i­ficar si per­sonas han sido detenidas en ese recin­to mil­i­tar, recor­da­do por haber sido un cen­tro de deten­ción y tor­tu­ra durante el rég­i­men mil­i­tar chileno. Por otro lado, fal­ta infor­ma­ción sobre los lugares donde son lle­vadas las per­sonas detenidas por vio­lar el toque de que­da y en entre­vista la ex Sub­sec­re­taria de Dere­chos Humanos, Lore­na Fries, indicó haber recibido infor­ma­ción de 15 per­sonas desa­pare­ci­das, ocho de ellas después de haber sido detenidas, lo que no ha sido recono­ci­do ofi­cial­mente.

A la gravedad de las denun­cias, se suma un cues­tion­amien­to sobre la legal­i­dad de los decre­tos emi­ti­dos por el pres­i­dente chileno. De acuer­do a la con­sti­tu­ción vigente en este país, solo el Pres­i­dente de la Repúbli­ca puede restringir el ejer­ci­cio de la lib­er­tad de reunión y de la lib­er­tad de loco­mo­ción, a menos que delegue esa fac­ul­tad, lo que has­ta aho­ra no se ha pro­duci­do. De esto deri­va la ile­gal­i­dad del toque de que­da dec­re­ta­do por man­dos mil­itares sin ten­er las fac­ul­tades para adop­tar tal medi­da. Esta situación fue denun­ci­a­da por el abo­ga­do con­sti­tu­cional­ista Jaime Bas­sa en la Comisión de Dere­chos Humanos, Nacional­i­dad y Ciu­dadanía del Sena­do chileno. En este con­tex­to, puede afir­marse que Chile vive hoy un esta­do de sitio de fac­to, sin que el gob­ier­no se haga respon­s­able políti­ca­mente de las deci­siones y acciones eje­cu­tadas por el man­do mil­i­tar.

La gravedad de las denun­cias ha moti­va­do fuerte con­de­na inter­na­cional por parte de la Orga­ni­zación de Esta­dos Amer­i­canos (OEA) y ha sus­ci­ta­do la aber­tu­ra de una audi­en­cia públi­ca por parte de la Comisión Inter­amer­i­cana de Dere­chos Humanos sobre la “Situación de los dere­chos humanos en el con­tex­to de la protes­ta social en Chile”. Por su parte, la Alta Comi­sion­a­da para los Dere­chos Humanos Michelle Bachelet ha anun­ci­a­do el envío a Chile de una del­e­gación para mon­i­tore­ar las denun­cias de vio­la­ciones a los dere­chos humanos.

El CIDHSP/APD sol­i­dariza con las man­i­festa­ciones en Chile y se suma a los pedi­dos por el fin de las medi­das de excep­ción adop­tadas por el gob­ier­no chileno. Exhor­ta a que sean tomadas todas las medi­das para impedir nuevas vio­la­ciones a los dere­chos humanos, así como a una ráp­i­da y efec­ti­va inves­ti­gación sobre los atro­pel­los denun­ci­a­dos y la con­de­na de quienes por ellos resul­ten respon­s­ables.

 

Alfre­do Attié

Direc­tor del CIDHSP/APD

Tit­u­lar de la Cát­e­dra San Tia­go Dan­tas

Pres­i­dente de la Acad­e­mia Paulista de Dire­ito